Novedades

Ingeniería de primer nivel combinada con experiencia en tribología

02. Junio 2014

Ingeniería de primer nivel combinada con experiencia en tribología

Los lubricantes de alto rendimiento desempeñan un papel fundamental en los proyectos de gran escala, como el del puente Jacques-Chaban-Delmas.

Siempre que existan piezas móviles en funcionamiento con cargas elevadas, es indispensable contar con una lubricación fiable. El nuevo puente levadizo Jacques-Chaban-Delmas, ubicado cerca de Burdeos, en Francia, es un claro ejemplo. Se solicitó a la compañía especializada Klüber Lubrication que proveyera lubricantes para todos sus puntos de fricción y la empresa cumplió las expectativas aplicando tres lubricantes especializados que satisfacían de manera exacta los requisitos de la obra.

El Puente Jacques-Chaban-Delmas es un imponente puente levadizo construido en concreto y acero. Se inauguró en la primavera de 2013 y une los distritos de Bacalan y La Bastide, en la ciudad de Burdeos, que se encuentran en orillas opuestas del río Garona. La obra tiene 433 metros de longitud y una amplitud máxima de 43 metros. Ofrece dos carriles para automóviles en cada sentido de circulación, así como senderos para peatones y bicicletas a cada lado del puente. Hay dos carriles adicionales en el centro que están reservados para el transporte público. La característica más llamativa del puente es su sección central de 117 metros de longitud, que se puede elevar para permitir el paso de grandes embarcaciones, como cruceros, que llegan al puerto de Burdeos. Esto ocurre aproximadamente 120 veces al año. El puente tarda alrededor de 11 minutos en alcanzar su altura de elevación de 53 metros.

 

Como el centro histórico de Burdeos fue declarado patrimonio de la humanidad, el puente debía cumplir no solo requisitos técnicos, sino también los estrictos criterios de la UNESCO para nuevas edificaciones en zonas históricas. Los fuertes vientos, comunes en la región y las aguas arremolinadas del río Garona constituyeron otro desafío.

Lubricación que requiere de expertos

El puente levadizo fue diseñado por los arquitectos Lavigne y Cheron. Sus características más destacadas son cuatro pilones independientes que alcanzan una altura de 77 metros desde la base y que están apoyados sobre una superficie equivalente a 58.3 metros cuadrados cada uno. Estos pilones son los que tienen que soportar todo el peso de la sección media levadiza, que equivale a aproximadamente 2.750 toneladas. La construcción estuvo a cargo de GTM del grupo VINCI. El estudio fue realizado por la firma de ingeniería NFM Technologies, que cooperó con Klüber Lubrication. La lubricación de este extraordinario diseño, con su gran cantidad de piezas móviles, demostró ser una tarea exigente; por eso se confiaron todos los puntos de fricción a Klüber Lubrication.

El mecanismo de elevación del puente funciona como un elevador gigante: se utilizan cuatro barras metálicas como contrapeso, con un peso total de 2.694 toneladas, que ascienden y descienden por el interior de los pilones. Están conectadas a la sección media del puente por medio de conjuntos de cables que se mueven a través de poleas de cuatro metros de diámetro, montadas en la parte superior de los pilones. En las bases de los pilones, los cables se bobinan en tambores. El centro de control para la operación de los motores y los cabrestantes está ubicado en la margen derecha del río.

Los intervalos extensos de relubricación son importantes

Todas las piezas móviles de este mecanismo están sometidas a cargas extremadamente elevadas y su lubricación debe ser fiable y estar a prueba de fallas. Como es difícil acceder a algunos de los puntos de fricción, los intervalos de relubricación debían ser lo más extensos posible. Además, como Burdeos está ubicada cerca de la costa del Atlántico, el aire tiene un elevado contenido de sal, lo cual tiene un efecto corrosivo y provoca el rápido deterioro de los lubricantes. Otro requisito del cliente era el uso de solo una pequeña cantidad de diferentes lubricantes para descartar la confusión y facilitar la compra y el almacenamiento.

Tres lubricantes de alto rendimiento para todos los puntos de fricción

Después de analizar el sistema, Klüber Lubrication recomendó tres lubricantes especiales que ofrecen las características necesarias para satisfacer de forma óptima los requisitos individuales de los muchos puntos de fricción existentes.

Los cojinetes de los tambores de cable y los cabrestantes necesitaban una grasa con una viscosidad muy elevada, superior a 1 000 mm²/s. Klüberlub BE 41-1501 es una grasa especial para cojinetes antifricción que funcionan lentamente con cargas pesadas. La grasa está hecha a base de un aceite mineral altamente viscoso (ISO VG 1500), jabón de litio especial y aditivos EP/AW sumamente eficaces. Para prevenir la posibilidad de un suministro insuficiente de lubricante y garantizar la lubricación de emergencia, contiene MoS2 y grafito como lubricantes sólidos.

Presencia de sal en el aire

Debido a la cercanía al Océano Atlántico, era necesario que los especialistas en tribología tuvieran en cuenta el efecto corrosivo de la sal. El producto Klüberplex AG 11-462 fue específicamente desarrollado para aplicaciones marinas y, por lo tanto, puede soportar una atmósfera salina. Se trata de un lubricante de imprimación y operación blanco, adhesivo y que se aplica con pincel; contiene jabón complejo de aluminio, aceite mineral y partículas de lubricante sólido blanco. El Klüberplex AG 11-462 resiste cargas elevadas y ofrece una muy buena protección contra la corrosión, incluso cuando se lo expone al agua de mar. Ofrece una muy buena adhesión y elevada protección contra el desgaste, también a bajas temperaturas, gracias a los aditivos y lubricantes sólidos especialmente seleccionados. Como el lubricante es blanco, se reduce la necesidad de limpiar la zona de la aplicación. El Klüberplex AG 11-462 es apto para usos versátiles, como engranajes de corona y piñón, cojinetes, etc. Los acoplamientos, las juntas, los mecanismos de bloqueo y las guías de la sección levadiza media también se lubrican con Klüberplex AG 11-462.

Aceites de engranaje sintéticos para ofrecer la máxima confiabilidad

Para las cajas de engranajes, Klüber Lubrication seleccionó el lubricante Klübersynth GH 6-320, que es un aceite de engranajes sintético de alta temperatura a base de poliglicol. El Klübersynth GH 6-320 ofrece una elevada resistencia al raspado y las micropicaduras, además de buena protección contra el desgaste para prevenir la falla prematura de los cojinetes. Gracias a la excelente resistencia a la oxidación y al envejecimiento de su aceite base sintético, el lubricante Klübersynth GH 6-320 alcanza una vida útil mucho mayor que la de los lubricantes a base de aceite mineral, lo cual extiende los intervalos de servicio. El mejor comportamiento ante la fricción del aceite a base de poliglicol reduce la pérdida de energía y mejora la eficiencia de los engranajes. Sus excelentes características de viscosidad y temperatura permiten la formación de una película con suficiente lubricante a temperaturas elevadas. El Klübersynth GH 6-320 tiene un amplio rango de temperatura de servicio.

Conclusión

La lubricación fiable de componentes móviles es fundamental para proteger instalaciones contra fallas, en especial cuando se trata de piezas tan grandes como las de este ejemplo. Los expertos en tribología, como Klüber Lubrication, cuentan con la experiencia necesaria y ayudan activamente a los operadores en sus actividades, desde la etapa de planificación hasta la de construcción.