El caso de éxito de una gigante del rubro alimenticio refuerza el valor de la Eficiencia Energética aplicada a procesos industriales. El proyecto se enfocó en la optimización del desempeño de un equipo crítico: el Reductor del Desolventizador Tostador (DT), esencial para la recuperación de solvente y el procesamiento de subproductos provenientes de oleaginosas como soja, girasol, algodón, entre otras.
El desafío y la solución de Klüber Lubrication
El equipo en cuestión, un reductor Sumitomo Hansen, operaba con un aceite mineral convencional que requería recambios cada 2 años. El desafío era claro: maximizar la eficiencia energética del equipo y, simultáneamente, ampliar el intervalo de cambio del lubricante, reduciendo los costos operativos y el impacto ambiental.
La solución propuesta por el equipo de Klüber fue la sustitución del aceite mineral por el lubricante sintético de alto desempeño Klübersynth GH 6‑220. La elección se basó en la formulación especial del producto, que ofrece un rendimiento optimizado, resultando en un menor consumo de energía.
Resultados de medición y verificación
El proyecto siguió la rigurosa metodología de Klüber, alineada con estándares internacionales como el Protocolo Internacional de Medición y Verificación de Desempeño (IPMVP) y la DIN ISO 50015, garantizando la confiabilidad de los resultados.
El análisis comparativo entre el período baseline (lubricante mineral) y el período post‑retrofit (solución Klübersynth) demostró los siguientes beneficios en eficiencia:
- Ganancia de eficiencia energética (EE): 7,1% de ahorro en el consumo de energía.
- Reducción de la potencia media: disminución de 9,81 kW (de 139,08 kW a 129,27 kW, con una carga del 72,08%).
- Ahorro anual de energía: 114.640 kWh.
- Payback de la inversión: 13 meses.
- Extensión del intervalo de cambio: el lubricante Klübersynth GH 6‑220 tiene una vida útil estimada 3 veces mayor.
- Reducción de emisiones de CO₂: 44,9 toneladas de CO₂ evitadas durante la vida útil del lubricante.
Beneficios estratégicos
Este caso ilustra perfectamente el doble impacto de la Eficiencia Energética (EE) que promovemos:
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Sustentabilidad y metas ESG: la reducción de 44,9 toneladas de CO₂ y el ahorro de 114.640 kWh anuales son contribuciones directas y cuantificables a los objetivos ambientales de la empresa. Además, la extensión del intervalo de cambio reduce el volumen de residuos de aceite descartado (208 litros evitados por año), alineándose con el concepto de Handprint de Klüber y reforzando prácticas responsables y sustentabilidad.
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Optimización operacional: la ampliación del intervalo de cambio de 2 a 6 años no solo genera ahorros, sino que también disminuye la exposición del personal a riesgos operativos y aumenta la confiabilidad del equipo.
Este caso demuestra que, cuando la lubricación deja de ser una actividad meramente operativa y pasa a ser tratada como una decisión estratégica, los resultados aparecen de forma clara y medible. Al lograr una mejora del 7,1% en eficiencia energética y triplicar el intervalo de cambio del lubricante, esta empresa global comprobó que la innovación aplicada genera un impacto real: menores costos, mayor productividad y avances consistentes en sustentabilidad.